Inicio Histórico de Noticias Plan de Formación Cursos de Formación Retiros
2016
Caridad Biblioteca y Documentos Oraciones y Meditaciones Curiosidades Conferencia Episcopal Ecumenismo Año de la Fe
Vidas de Fe Enlaces Contactar
Quienes somos
Donde estamos Privacidad Escuela

MÁS CURIOSIDADES

Curiosidades
San Andrés
30 de noviembre

De acuerdo con los Evangelios, Andrés fue uno de los 12 apóstoles que seguían a Jesús de Nazaret. Hermano de Simón, llamado Pedro, e hijo de un pescador llamado Jonás, fue discípulo de san Juan el Bautista; al bautizar éste a Jesús, Andrés exclamó "¡He ahí al cordero de Dios!" y decidió seguir a Jesucristo, siendo el primer apóstol en ser llamado.

Según Orígenes, Andrés predicó en Grecia, el mar Negro y el Cáucaso; fue el primer obispo de Bizancio, un cargo que finalmente se convertiría en el Patriarcado de Constantinopla. Por ello, es considerado cabeza de la Iglesia Ortodoxa Griega, como Pedro lo es de la Iglesia católica romana y San Marcos el Evangelista de la Iglesia Ortodoxa Copta de Egipto.

La tradición cuenta que fue crucificado en una cruz en forma de "X" (crux decussata), sin clavos sino amarrado, donde estuvo predicando dos días. Sus restos habrían reposado en Patrás, desde donde habrían sido trasladados a Constantinopla.

Los cruzados católicos tomaron Constantinopla en el siglo XIII; poco después, las reliquias ortodoxas fueron robadas y trasladadas a la catedral de Amalfi, en Italia. Su cabeza fue trasladada a Roma en 1462 y fue colocada en la Basílica de San Pedro. El papa Pablo VI, como gesto ecuménico, la devolvió a la Iglesia Ortodoxa en 1964.

San Andrés había deseado durante mucho tiempo la cruz y había preparado su espíritu para recibirla. Imita esta santa previsión y prepárate para padecer valerosamente las más duras pruebas. Pide a Dios que te castigue según su beneplácito. Si te escucha, la cruz te será dulce; si no te escucha, no por eso quedarán sin recompensa tus buenos deseos. Di con San Andrés: Oh buena Cruz, oh Cruz por tanto tiempo deseada, sepárame de los hombres para devolverme a mi Maestro, a fin de que Aquél que me ha redimido por la cruz, me reciba por la cruz.

II. San Andrés se alegró a la vista de su cruz porque debía morir como su divino Maestro. Cuando veas tú que se te aproximan la cruz y los sufrimientos, que este pensamiento te fortifique. Jesús ha padecido todos estos tormentos y mucho más crueles aun, para endulzarme con su amargura. En lugar de imitar a este santo Apóstol, ¿no tiemblas tú, acaso, a la vista de las cruces y de las aflicciones?

III. Considera que no es San Andrés quien lleva la cruz, sino la cruz la que lleva a San Andrés. Si llevas tú la cruz como él, ella te llevará, no te incomodará, te ayudará a evitar los peligros del mundo. Si no llevas tu cruz con alegría y buena voluntad, será preciso que la arrastres gimiendo. Nadie está exento de cruz en este mundo; siente menos su pesadez quien la lleva alegremente por amor a Dios. La cruz es un navío; nadie puede atravesar el mar del mundo si no es llevado por la cruz de Jesucristo.

MÁS CURIOSIDADES

Web Patrocinada por

CARTAS DEL SEÑOR CARDENAL

NUEVO TESTAMENTO DE LA IGLESIA CATÓLICA

ITINERARIO DE FORMACIÓN CRISTIANA

EL VATICANO EN YOU TUBE

H2O News

LECTURAS DEL DÍA

MARÍA DE NAZARETH

SANTORAL CATÓLICO

MAGENIFICAT.TV - TELEVISIÓN CATÓLICA EN INTERNET

 

Inicio| Formación Permanente | Cursos de Formación| Formación Litúrgica | Retiros | Instituto de la Juventud| Acción Social | Noticias y Convocatorias | Documentos | Oraciones y Meditaciones | Enlaces | Quienes Somos | Contactar | Donde Estamos | Fundación Persan | Privacidad
Resolución mínima 1024x768 - (c) HH. y CC. - Todos los derechos reservados MERCURIO ESTUDIOS