Inicio Histórico de Noticias Plan de Formación Cursos de Formación Retiros
2016
Caridad Biblioteca y Documentos Oraciones y Meditaciones Curiosidades Conferencia Episcopal Ecumenismo Año de la Fe
Vidas de Fe Enlaces Contactar
Quienes somos
Donde estamos Privacidad Escuela

INDICE | RECURSOS PARA EL AÑO DE LA FE

Año de la Fe
Vayan sin Miedo para Servir
Por el Delegado Episcopal para el Año de la Fe en la archidiócesis de Sevilla, Rvdo. Sr. D. Adrián Sanabria Mejido, Pbro.
30 de julio de 2013

Mis queridos amigos, ¡qué grande es nuestro Dios!, he de confesaros que aún estoy digiriendo el mensaje que el Santo Padre, el Papa Francisco, nos ha dejado en la JMJ de Río, donde de forma sencilla ha lanzado a todos los cristianos del mundo un mensaje de esperanza, ilusión y compromiso.

Además he podido compartir  algunos días en el Rocío con los jóvenes de las diócesis andaluzas, donde miles de jóvenes han dado un fiel testimonio de la grandeza de la fe. Quiero felicitar desde estas líneas a nuestro arzobispo y su obispo auxiliar por acompañar a los jóvenes sevillanos en los intensos días vividos en el Rocío y compartir con ellos la luz de la fe.

En la reflexión de esta semana quiero dejaros como texto la homilía que el Papa Francisco ofrecía en la misa de envío, celebrada el pasado domingo día 28 de julio. Me gustaría pediros que leáis estas palabras como si estuvieran dirigidas a vosotros, dirigidas a tí Carmen que te vas estos días a Rota, a ti Blanca que estás en la Antilla, a ti Antonio que este año no irás de vacaciones, a ti Daniel que empezarás tu carrera de magisterio en septiembre, a ti Alejandra que iniciarás un modulo superior en educación social, a ti Manolo que buscas trabajo con esperanza, a ti Martín que comenzarás tu ministerio sacerdotal en septiembre en Sevilla Este, o a ti madre de familia que das lo mejor de ti en la educación de  tus hijos…. Las palabras del Papa, aunque fueron dirigidas a los jóvenes, hemos de sentirlas dirigidas a todos, sólo así podremos sentirnos enviados.

Queridos amigos:

«Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos». Con estas palabras, Jesús se dirige a cada uno de ustedes diciendo: «Qué bonito ha sido participar en la Jornada Mundial de la Juventud, vivir la fe junto a jóvenes venidos de los cuatro ángulos de la tierra, pero ahora tú debes ir y transmitir esta experiencia a los demás».

Jesús te llama a ser discípulo en misión. A la luz de la palabra de Dios que hemos escuchado, ¿qué nos dice hoy el Señor? Tres palabras: Vayan, sin miedo, para servir.

1. Vayan. En estos días aquí en Río, han podido experimentar la belleza de encontrar a Jesús y de encontrarlo juntos, han sentido la alegría de la fe. Pero la experiencia de este encuentro no puede quedar encerrada en su vida o en el pequeño grupo de la parroquia, del movimiento o de su comunidad. Sería como quitarle el oxígeno a una llama que arde.

La fe es una llama que se hace más viva cuanto más se comparte, se transmite, para que todos conozcan, amen y profesen a Jesucristo, que es el Señor de la vida y de la historia (cf. Rm 10,9).

Pero ¡cuidado! Jesús no ha dicho: si quieren, si tienen tiempo, sino: «Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos». Compartir la experiencia de la fe, dar testimonio de la fe, anunciar el evangelio es el mandato que el Señor confía a toda la Iglesia, también a ti; es un mandato que no nace de la voluntad de dominio o de poder, sino de la fuerza del amor, del hecho que Jesús ha venido antes a nosotros y nos ha dado, no algo de sí, sino todo él, ha dado su vida para salvarnos y mostrarnos el amor y la misericordia de Dios. Jesús no nos trata como a esclavos, sino como a hombres libres, amigos, hermanos; y no sólo nos envía, sino que nos acompaña, está siempre a nuestro lado en esta misión de amor.

¿Adónde nos envía Jesús? No hay fronteras, no hay límites: nos envía a todos. El evangelio no es para algunos sino para todos. No es sólo para los que nos parecen más cercanos, más receptivos, más acogedores. Es para todos. No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente.El Señor busca a todos, quiere que todos sientan el calor de su misericordia y de su amor.

En particular, quisiera que este mandato de Cristo: «Vayan», resonara en ustedes jóvenes de la Iglesia en América Latina, comprometidos en la misión continental promovida por los obispos. Brasil, América Latina, el mundo tiene necesidad de Cristo.

San Pablo dice: «¡Ay de mí si no anuncio el evangelio!» (1 Co 9,16). Este continente ha recibido el anuncio del evangelio, que ha marcado su camino y ha dado mucho fruto. Ahora este anuncio se os ha confiado también a ustedes, para que resuene con renovada fuerza.

La Iglesia necesita de ustedes, del entusiasmo, la creatividad y la alegría que les caracteriza. Un gran apóstol de Brasil, el beato José de Anchieta, se marchó a misionar cuando tenía sólo diecinueve años. ¿Saben cuál es el mejor medio para evangelizar a los jóvenes? Otro joven. Éste es el camino que hay que recorrer.

2. Sin miedo. Puede que alguno piense: «No tengo ninguna preparación especial, ¿cómo puedo ir y anunciar el evangelio?». Querido amigo, tu miedo no se diferencia mucho del de Jeremías, un joven como ustedes, cuando fue llamado por Dios para ser profeta.

Recién hemos escuchado sus palabras: «¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no sé hablar, que sólo soy un niño». También Dios dice a ustedes lo que dijo a Jeremías: «No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte» (Jr 1,6.8). Él está con nosotros.

«No tengan miedo». Cuando vamos a anunciar a Cristo, es él mismo el que va por delante y nos guía. Al enviar a sus discípulos en misión, ha prometido: «Yo estoy con ustedes todos los días» (Mt 28,20). Y esto es verdad también para nosotros. Jesús no nos deja solos, nunca les deja solos. Les acompaña siempre.

Además Jesús no ha dicho: «Ve», sino «Vayan»: somos enviados juntos. Queridos jóvenes, sientan la compañía de toda la Iglesia, y también la comunión de los santos, en esta misión. Cuando juntos hacemos frente a los desafíos, entonces somos fuertes, descubrimos recursos que pensábamos que no teníamos. Jesús no ha llamado a los apóstoles a vivir aislados, los ha llamado a formar un grupo, una comunidad.

Quisiera dirigirme también a ustedes, queridos sacerdotes que concelebran conmigo en esta eucaristía: han venido para acompañar a sus jóvenes, y es bonito compartir esta experiencia de fe. Pero es una etapa en el camino. Sigan acompañándolos con generosidad y alegría, ayúdenlos a comprometerse activamente en la Iglesia; que nunca se sientan solos.

3. La última palabra: para servir. Al comienzo del salmo que hemos proclamado están estas palabras: «Canten al Señor un cántico nuevo» (95,1).
¿Cuál es este cántico nuevo? No son palabras, no es una melodía, sino que es el canto de su vida, es dejar que nuestra vida se identifique con la de Jesús, es tener sus sentimientos, sus pensamientos, sus acciones. Y la vida de Jesús es una vida para los demás. Es una vida de servicio.

San Pablo, en la lectura que hemos escuchado hace poco, decía: «Me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles» (1 Co 9,19). Para anunciar a Jesús, Pablo se ha hecho «esclavo de todos».

Evangelizar es dar testimonio en primera persona del amor de Dios, es superar nuestros egoísmos, es servir inclinándose a lavar los pies de nuestros hermanos como hizo Jesús.

Vayan, sin miedo, para servir. Siguiendo estas tres palabras experimentarán que quien evangeliza es evangelizado, quien transmite la alegría de la fe, recibe alegría. Queridos jóvenes, cuando vuelvan a sus casas, no tengan miedo de ser generosos con Cristo, de dar testimonio del evangelio.

El Papa cuenta con ustedes. Que María, Madre de Jesús y Madre nuestra, les acompañe siempre con su ternura: «Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos». Amén.

Clarísimo ¿verdad? . Me atrevería a decir que ante estas palabras sólo cabe decir: NO TENGASMOS MIEDO, DIOS ESTÁ CON NOSOTROS, NO ESTAMOS SOLOS. 

Un abrazo a todos, seguiremos reflexionando en septiembre, gracias por tanto.

Adrián Sanabria Mejido
Delegado Episcopal para el Año de la Fe en la archidiócesis de Sevilla

Recursos y Documentos para el Año de la Fe

Como celebrarlo

INDICACIONES PARA EL AÑO DE LA FE

Documentos

COMPENDIO DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA

NOTA CON INDICACIONES PASTORALES PARA EL AÑO DE LA FE

INSTRUMENTUM LABORIS
LA NUEVA EVANGELIZACIÓN PARA LA TRANSMISIÓN DE LA FE CRISTIANA

CREO EN DIOS PADRE - FORMACION CONSEJO GENERAL DE HH. Y CC. DE ARCHIDIÓCESIS DE SEVILLA

Benedicto XVI y el Año de la Fe

CARTA APOSTÓLICA PORTA FIDEI, BENEDICTO XVI

INTRODUCCIÓN AL CRISTIANISMO

Recursos

INDICE GENERAL

Web Patrocinada por

CARTAS DEL SEÑOR CARDENAL

NUEVO TESTAMENTO DE LA IGLESIA CATÓLICA

ITINERARIO DE FORMACIÓN CRISTIANA

EL VATICANO EN YOU TUBE

H2O News

LECTURAS DEL DÍA

MARÍA DE NAZARETH

SANTORAL CATÓLICO

MAGENIFICAT.TV - TELEVISIÓN CATÓLICA EN INTERNET

 

Inicio| Formación Permanente | Cursos de Formación| Formación Litúrgica | Retiros | Instituto de la Juventud| Acción Social | Noticias y Convocatorias | Documentos | Oraciones y Meditaciones | Enlaces | Quienes Somos | Contactar | Donde Estamos | Fundación Persan | Privacidad
Resolución mínima 1024x768 - (c) HH. y CC. - Todos los derechos reservados MERCURIO ESTUDIOS